
Trabajando a contrarreloj por lograr el primer oro. Por el momento la actuación de la delegación británica está resultando discreta si además se tiene en cuenta que de momento el ‘God Save the Queen’ no ha vuelto a sonar después de la ceremonia de apertura. De eso se encargará esta tarde Bradley Wiggins, quien afronta su particular reto olímpico en una modalidad donde últimamente ha demostrado una superioridad insultante. Tanta, que para algunos puede haberse llegado a ganar la etiqueta de mejor especialista.
Una etiqueta en la que desde hace tiempo figura el nombre de Fabian Cancellara, que ha visto peligrar ese trono con la aciaga temporada que lleva en la que además no ha corrido mejor suerte como clasicómano. El vigente campeón olímpico y tetracampeón mundial de la disciplina llega a su prueba fetiche sembrando dudas sobre su estado físico tras su caída en la carrera en ruta. Pero si el suizo se caracteriza por algo es por ser un gran campeón que nunca se rinde y es indudable que hará todo lo posible por convertir esas lágrimas de desesperación en lágrimas de oro. Su más que posible maltrecho estado físico lo compensará con una motivación que será el mejor combustible para la locomotora helvética.
En medio de ambos aparece Tony Martin que también reclama su parte de protagonismo. Motivos para ello hay, pues el tanque se ganó su condición de actual campeón del mundo pasando por encima de sus dos rivales sacándoles más de un minuto y siendo por tanto el primero en cuestionar el reinado de Cancellara en contrarreloj. Si además tenemos en cuenta que el alemán abandonó el Tour de Francia para preparar a conciencia la prueba, eso le convierte en un hombre más peligroso aún.
Luego encontramos un amplio abanico de nombres que intentarán que no se repita el podio del último Mundial. Sería tomar el pelo si el primero en ser considerado no fuera Froome, el único que pudo hacer algo de sombra a su compatriota en la ‘Grande Boucle’. Tras él una larga lista en la que hay tantos nombres que es mejor esperar a que arranque la contrarreloj olímpica y sea el crono el que ponga a cada uno en su sitio. Veteranos curtidos en mil batallas como Chavanel y Pinotti, jóvenes que ya han demostrado de lo que son capaces en esta modalidad, véase Navardauskas, Boasson Hagen y Phinney, excampeones del mundo como Rogers y Grabsch que quieren retroceder en el tiempo y hombres que no quieren que lo que lograron en el pasado perdure como una casualidad. Es el caso de Gustav Larsson, que contra todo pronóstico se colgó la plata en Pekín, pero que no se ha confirmado como consumado especialista firmando discretas actuaciones en los últimos campeonatos del mundo para lo que consiguió en la capital china. Casos como el del sueco sirven para alertar sobre las posibles sorpresas. Por otra parte incomprensible la decisión de Evans de renunciar a participar. Por mucho cansancio acumulado, en una prueba tan individual como una contrarreloj nadie depende de ti y además él es un corredor muy combativo. Parece que los años no perdonan.
Mucho ojo a Denis Menchov. El ruso es un corredor consagrado del que apenas se ha hablado para la prueba pero que incluyo en la lista de los llamados ‘outsiders’. Si todos los deportistas fueran como él, las casas de apuestas enfermarían de locura. Capaz de lo mejor y de lo peor, tan pronto puede dar una exhibición contra el crono que dejarse cuatro minutos con el ganador.
A todo esto, mención especial la que merece Alexandr Vinokourov. El flamante campeón olímpico en ruta correrá su última carrera como profesional en la que recibirá un justo homenaje y un baño de multitudes en las calles de Londres por parte de un público que le llevará en volandas. Pero el kazajo no se conformará con eso y pese a tratarse de la prueba de su retirada saldrá a darlo todo y a deleitarnos con su última exhibición de entrega sobre la bicicleta. No se puede esperar menos de un grande como él.
Por lo tanto, parece una obviedad, y hasta puede resultar un absurdo, decir que las medallas están muy caras en esta prueba. Pero esto es ciclismo y este deporte ha demostrado que no existe la palabra imposible. Contamos con dos hombres que no se defienden nada mal en esta especialidad: Jonathan Castroviejo y Luis León Sánchez, especialmente el murciano, que en la última contrarreloj de la ronda gala tan sólo fue superado por Wiggins y Froome en un trazado similar al de hoy, según el de Mula.
Un trazado que contará con 44 km, aparentemente sin complicaciones aunque a buen seguro que por lo que habrá más preocupación será por las condiciones meteorológicas. Se espera que durante la prueba la lluvia no haga acto de presencia y el viento no sople fuerte, factores ajenos a los participantes que pueden interferir en el desarrollo de la prueba. Especialmente si aparecen de manera irregular qua haría que se compitiera en desigualdad de condiciones.
A los ingleses les gusta que se respete la exactitud del reloj. La llegada del primer oro olímpico se está demorando. Qué mejor manera de poner fina esa demora que en una prueba en la que el reloj es el que acaba dictando sentencia. Pura puntualidad británica.
Favorito sera Wiggins y todo lo que no sea victoria para el seria una sorpresa. Respecto a los españoles no creo que esten a la altura de Froome, Wiggins, Martin
ResponderEliminarTotalmente de acuerdo, aunque confío en la capacidad de Cancellara para sobreponerse a las dificultades así como en Tony Martin, que vete a saber puede ofrecernos una gran actuación. Por otra parte si Cancellara no es capaz de dar el 100% se abre mucho la lucha por la tercera plaza. Y ahí es donde puede aparecer Luis León. Castroviejo me temo que notará la paliza del otro día.
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