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27 ago 2012

¡ESTA VUELTA PROMETE!


Si algo resta interés a las grandes vueltas por etapas es la presencia de esa primera semana repleta de etapas llanas que responden al perfil de los sprinters, de manera que salvo los últimos 10 km en los que coger posición en el pelotón es sinónimo de meterse en una guerra que llega a su fin con la volata, resulta bastante monótono zamparse gran parte de las mismas, aunque con las retransmisiones de Carlos de Andrés y Perico Delgado todo es distinto.
                                      
En ese sentido no cabe duda de que la Vuelta a España ha querido innovar las grandes carreras de tres semanas con un resultado exitoso. Muchas veces criticamos cómo es dirigido el deporte desde arriba, pero en esta ocasión no hay otra que felicitar a Javier Guillén y Abraham Olano, así como al resto de la organización por el gran trabajo que han venido haciendo estos últimos años, buscando siempre ese final especial en ese lugar desconocido sacando el máximo provecho así de la gran variedad orográfica que ofrece el territorio español.

No se puede negar que esta edición tiene un aroma especial. Será por la mezcla de un trazado entretenido y el otro ingrediente esencial, una lista de favoritos rica en cantidad y en calidad, una receta que asegura la emoción. Pero si esa receta la condimentamos con ataques, caídas, abanicos, polémica...en definitiva, todo aquello que hace vibrar al amante de este deporte, el sabor resultante es el espectáculo con mayúsculas. La palabra que sintetiza lo que la Vuelta ha dado de sí en esta primera semana.

Y es que además de acumular desgaste, los favoritos han podido empezar a medir sus opciones reales de llegar de rojo a Madrid. Pero el hombre del mazo ha encontrado un perfecto e imprevisto aliado: el calor. Las altas temperaturas están haciendo mella en todos los corredores, incluso en Alberto Contador, que dio muestras de flaqueza en Jaca aunque sólo fuera por unos oportunos calambres.

 
Como sea, tras el igualado arranque de la ronda española, la realidad es que el pinteño sigue siendo el corredor al que debemos tomar como termómetro para medir las fuerzas de los demás. Ya sea porque ha estado mucho tiempo preparándose la carrera, por el orgullo de campeón herido, por sus demoledores ataques en las etapas de alta montaña, por su habilidad contra el crono, pero sigue siendo el favoritísmo a largo plazo. Y si hay uno que pueda cuestionar al madrileño, ese es Chris Froome.  El de Sky hasta ahora ha sido el único capaz de responder cual lapa a todos esos ataques a mitad de puerto que tanto le gustan a Alberto y, como sabemos, no es precisamente manco en contrarreloj, que será la que empiece a abrir importantes diferencias en la clasificación general.

Mención especial merecen Purito Rodríguez, líder de la Vuelta y que hasta ahora se ha mostrado como el hombre más fuerte y Alejandro Valverde, con dos triunfos de etapa. Tanto el catalán como el murciano son corredores que suelen ofrecer grandes inicios en rondas de tres semanas pero siempre acaba apareciendo una etapa en la que ese hombre que tantas veces oímos nombrar a Perico Delgado les asesta un mazazo que aplasta todo clavo ardiendo al que se puedan agarrar para ganar la carrera. Ambos saben que miércoles 29 y Cambados-Pontevedra son el día y sitio en que puede tener lugar el crimen. Su capacidad de supervivencia en esa contrarreloj dictaminará si optan a ocupar el primer cajón del podio o no.

Pero los dos saben que ese no va a ser el único handicap a superar en los días venideros. Purito tendrá que vérselas con puertos largos y tendidos a los que les cuesta más adaptarse y Valverde con una falta de frescura que ya ha avisado que puede llegar, por todas las carreras que lleva acumuladas a lo largo de la temporada. De todos modos, si de algo van sobrados es de calidad y especialmente, de una experiencia con la que evitar errores pasados. Si logran ir superando todos estos escollos, son hombres muy peligrosos. Presumen de una punta de velocidad inalcanzable para Contador y Froome, más si tenemos en cuenta el papel tan importante que han jugado y jugarán las bonificaciones.

 
Unas bonificaciones de las que Joaquín Rodríguez está sacando el máximo provecho. El líder de Katusha ha demostrado que cuando se trata de dinamitar la carrera con explosividad en puertos cortos y duros él es el mejor. Lo hizo en Jaca, puso la piel de gallina en la Collada con una arrancada que fulminó a un Alberto Contador que iba a levantar los brazos por primera vez en esta Vuelta, aunque al final Valverde fuera el más listo de la clase, y lo de ayer fue la confirmación de esa virtud con la que Purito se ha ganado el cartel de favorito en las grandes vueltas: madurez. Joaquim, que hace dos años vio cómo en la crono de Peñafiel se esfumaba toda opción de seguir de rojo, ha sabido correr pensando en esa contrarreloj de Pontavedra. Su inteligente gestión del esfuerzo le ha permitido poder llegar a ella con 53’’ de ventaja sobre Froome y un minuto sobre Alberto, unos márgenes que hacen que la crono sea para él ‘’sólo’’ un quebradero de cabeza y no una pesadilla como lo supone para Alejandro. Aun perdiendo dos minutos con el británico y el de Pinto se mantendría vivo en la lucha.

Algo que no puede decir Valverde. El líder de Movistar vio cómo una vez más era víctima de la mala fortuna. Viéndose involucrado en la caída y en los posteriores abanicos en la etapa con final en Valdezcaray, la fuerza con la que Sky tiró del pelotón hizo imposible para el murciano llegar al grupo principal, pese a que se lo dejó todo para conseguirlo  y abriéndose de nuevo el eterno debate de si hay que parar o no. Al margen de la polémica, el gran perjudicado fue Valverde que vio cómo hacía un esfuerzo titánico que puede pagar y siendo el peor situado de los favoritos en la general.

Por otra parte, ha habido otros corredores que también han tenido su cota de protagonismo. Sobre todo John Degenkolb. El joven velocista alemán ha demostrado que es uno de los que aspiran a arrebatarle a Cavendish la condición de rey del sprint nada menos que ganando todas las etapas que se han resuelto en llegada masiva hasta el momento.

 
Aunque ya hayan transcurrido nueve etapas y con todo lo que ha sucedido, la realidad es que esto no ha hecho más que empezar. Se espera que otros favoritos como Igor Antón vayan a más. Por lo menos el calor irá desapareciendo, algo que agradecerá el vizcaíno, que reconoció que le estaba afectando en demasía. Lo mejor está por llegar. Que siga el espectáculo.

2 comentarios:

  1. Bueno, hay que recordar que Degenkolb viene del HTC y de alli salen muy buenos sprinters. Este corredor ya posee victorias de etapa en la vuelta de otros años.

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    1. Cierto, aunque ha establecido un dominio en el sprint en esta Vuelta comparable al que impone Cavendish en una gran ronda por etapas. Tiene tres etapas y quedan aún más que puedan resolverse en llegada masiva.

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