A veces desplegar un juego atractivo lleno de buenas intenciones
no garantiza lograr el triunfo, sobre todo en un deporte tan caprichoso como el
fútbol. Al final, el resultado siempre acaba siendo lo que cuenta y resulta ser
un condicionante tan poderoso, que puede infundir dudas en un equipo con una filosofía
de juego tan clara como la del Betis. Los verdiblancos llegaban de encajar ocho
tantos en los dos últimos encuentros y querían espantar ese fantasma que se
presentó en Heliopólis el curso pasado, cuando al equipo le costó horrores
regresar a la senda de la victoria, una racha que a punto estuvo de hacer pasar
a Mel por la guillotina. Para ello tiraron de un planteamiento más conservador,
no tan preciosista, pero práctico. Fueron unos novena minutos en los que el
Betis, que pareció contagiarse del apagón que protganizó los prolegómenos del
choque, anduvo ofuscado de ideas pero halló en el balón parado la luz que le guiaria
hacia el objetivo.

La Real Sociedad saltó al tapete del Villamarín con las ideas
claras. Montanier sabía que no podía permitir que un rival como el que tenía
enfrente se sintiera cómodo con el balón y logró su pretensión casi durante
todo el encuentro. Los donostiarras empezaron presionando arriba y propiciaron
las imprecisiones del Betis a la hora de crear, dejando patente que no daría
ninguna concesión si los verdiblancos querían adueñarse del balón.
Los locales poco a poco se fueron sacudiendo el dominio,
momento ideal para que Beñat empezara a canalizar el juego y el Betis tratara
de monopolizar la posesión. Probablemente tan sólo presenciamos la mejor
versión del conjunto verdiblanco durante apenas quince minutos, suficientes
para que Paulao en una acción de ímpetu batiera con un potente cabezazo a
Zubikarai y los de Mel acomodaran el desarrollo de la contienda a su gusto. La
Real Sociedad asumió la iniciativa, en parte gracias a la que tomó el Betis de
administrar su corta renta. Lo cierto es que pudo pagarlo caro. Los Griezzman,
Vela, Xabi Prieto y cía comenzaron a asociarse pero primero el mexicano topó
con su falta de puntería y luego Mikel con Adrián. Aunque sufría atrás, el
Betis cumplía con la otra parte del plan, la de dejar sensación de peligro cada
vez visitaba el marco realista.

Tras el descanso, misma película. La Real buscó con ahínco la
igualada pero de nuevo un fallón Vela y un Adrián que tuvo una actuación
sobresaliente lo impidieron. Pese al control del esférico y los errores
impropios de un Betis que no era capaz de trenzar tres pases seguidos, los de
Montanier echaron en falta una mayor mordiente en ataque para sembrar las dudas
en la zaga verdiblanca. Parecieron surtir más efecto los cambios de Mel, que
dotó a sus pupilos de mayor solidez, que los del técnico francés.
Ni de lejos ofreció lo mejor de sí, pero tuvo que ser él el que
surgiera de la nada para matar el partido. Beñat botó con maestría una falta
desde la derecha que Rubén Castro cabecearía a las mallas. Ya la cruceta en el
inicio del segundo tiempo impidió que el disparo del canario se convirtiera en
golazo. Quien avisa no es traidor.
La Real se marcha de nuevo de vacío ejerciendo de visitante.
Esta vez los vascos mostraron una actitud impecable, siendo ambiciosos en todo
momento pero acusaron su déficit de atención atrás y su falta de definición.
Deficiencias que no pueden evitar un resultado positivo pero que merman a un
equipo que mientras no supere esta trauma a domicilio no aspirará a esas cotas mayores
que la permanencia a las que está llamado. Por el contrario el Betis demostró
que, aunque con una cara algo distinta, es un equipo que sabe reaccionar pese a
no contar con toda la confianza deseada. Estos tres puntos, vitales, aupan por
el momento a los verdiblancos a Europa, quizá el contexto ideal para que la
recuperen y vuelvan a enamorar con su fútbol.

Muy buena crónica chaval,sigue así crack
ResponderEliminarMuchas gracias!! Veo que eres aficionado del Betis, la verdad es que creo que con el potencial ofensivo del equipo y Beñat, no sólo os podéis salvar bien, sino que podéis soñar con Europa, ¿por qué no?
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ResponderEliminarEste Betis pienso que es buen equipo, pero no tiene los jugadores para hacer el juego que quiere el técnico
De todas formas, a lo tonto está en Europa, no creo que pase problemas para salvarse.
Sí, puede que le falte fondo de armario pero lo que está claro es que mientras Beñat funcione el equipo podrá adaptarse a la idea de Mel. Es de esos jugadores que hace mejor a los que le rodea, aunque como dices, lo que es seguro es que a priori no deberían pasar dificultades para mantenerse.Saludos!
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