‘’España tiene cuatro periódicos deportivos y eso es algo a destacar’’. Sin estar del todo seguro si la forma es exactamente esta sÍ que garantizo que el fondo venía a decir eso. Estas palabras salieron de la boca de un miembro de la comisión del COI que vino a hacer la tradicional visita para evaluar la candidatura de Madrid 2016. El hombre lo dijo con buena fe pero a buen seguro que no se percató de los contenidos diarios de dichos periódicos deportivos en los que el fútbol representa el 70% de la información que se nos ofrece, y puede que me quede corto con el porcentaje.

Siendo el balompié el deporte rey, resulta contradictorio que casi no centre interés ninguno en los Juegos Olímpicos. No obstante en Londres quedaron bastantes entradas sin vender, ojo al dato, que diría José María García. El público es sabio y en cierto modo para los seguidores no muy asiduos del fútbol, resulta infumable ver cómo las selecciones no traen a los mejores del mundo. Esto y considerando que todo lo que rodea al balompié fuera de los terrenos de juego es de todo menos fútbol, no cabe duda de que este deporte contamina el espítritu olímpico y si sigue en este plan el COI se debería replantear muy seriamente su inclusión en los Juegos. Aunque no debería haber plasmado su pensamiento en Twitter, puede que al triatleta subcampeón olímpico Gómez Noya no le faltara razón. Que este deporte siga moviendo unas cantidades de dinero desorbitadas es inevitable, contra don dinero poco se puede hacer, pero si realmente quiere seguir demostrando que es el más seguido a nivel mundial, que esas estrellas que tanto revuelo generan cuando aparecen en el verde y fuera de él hagan el favor de no desprestigiar este maravilloso acontecimiento. En todos los deportes un medallista olímpico se gana un nombre y se hace respetar...menos en el fútbol. Eso de presentar una selección sub-23 no es nada más que una estrategia para salir del paso, pues es demasiado sacrificado introducir modificaciones en el calendario siendo los Juegos un estorbo. Vivir para ver.
Esta es la concepción de fútbol que tenemos hoy. Aquí en España nuestra prensa no sólo la promociona sinó que además tiene su propia variedad. Y es que en los últimos años el periodismo deportivo ha adoptado tal tendencia que hablar de fútbol es hablar de Barça, Madrid, Barça, Madrid... y el resto de equipos. Vamos, que aquí ya ni el fútbol es fútbol. MARCA, As, SPORT y Mundo Deportivo emprenden a diario una guerra dialéctica en la que se proclama vencedor el que más elogia a su equipo y el que más desprestigia al eterno rival, aunque sea con mentiras. Dedican páginas y más páginas a ello sin importar si se están dejando de lado otras noticias más importantes en el mundo del deporte, pues, no lo olvidemos, ellos se definen como prensa DEPORTIVA. Por no hablar cuando Barça o Madrid han jugado un partido. Hay que leerse la crónica, los detalles de cómo fueron los goles, las declaraciones, el análisis táctico, las opiniones, si Guardiola ha estrenado traje, si Mourinho tiene un nuevo ‘look’... aunque uno sea un gran aficionado al fútbol se acaba convirtiendo en una tortura mental insoportable. Tras repasar el resto de la Liga, luego viene el espacio del baloncesto, el tenis, el ciclismo, y el motor. ¡Hasta parece mentira que no todo sea fútbol! Aunque no hay duda de que todos estos deportes citados no ocupan las mismas páginas que el balompié ¡Faltaría más! Fútbol (Barça, Madrid y el resto) y el resto de deportes es la actual estructura de los periódicos deportivos.

Eso sí, cuando se celebran Juegos Olímpicos en muchos casos la cobertura que nos ofrece la televisión suele ser impecable y la información que nos da la prensa bastante completa, al césar lo que es del césar. Pero nuestros periodistas son unos mártires que defienden la causa hasta el final. Daba igual que se estuviera celebrando el evento más importante del mundo, el culebrón Modric debía ser muchos días el que ocupara las primeras hojas. También que nuestros ciclistas se estuvieran jugando las medallas en la prueba en ruta, una hora entera de telediario tuvo que interrumpir la retransmisión. El partido España-Honduras llegó al descanso y eran cerca de las nueve, hora sagrada, las noticias. Al cuarto de hora el fútbol regresó. Sí, vale, empezaba el segundo tiempo pero ¿qué rapido iba ahora el telediario, no?.
No resulta menos gracioso o hipócrita, como se quiera decir, cómo se gestiona la información de los llamados ‘’deportes minoritarios’’. Es curioso que durante cuatro años, nuestros ‘’futboleros’’, equivalente al término ‘’periodista’’ en España, no les hagan ni puñetero caso, dedicándole no más de un rinconcito o una página ¡y gracias! Para que luego a deportistas como atletas, judokas, taekwondonistas, piragüistas les exigan ganar medalla. Quince días cada cuatro años les hacen salir del anonimato. El resultado es, muchas veces, que no rinden en los Juegos acorde al nivel que muestran en las demás competiciones. Lo peor es que luego deben ser los que paguen los platos rotos. Aunque un buen deportista deba saber responder a la presión, el cambio mediático a los que les somete la prensa es extremo.
En ese sentido es curioso ver cómo se usan esos famosos rinconcitos en los que aparecen las noticias menos relevantes a juicio de los periodistas. El otro día, viendo bajar por el canal donde tuvieron lugar las pruebas de priagüismo en aguas bravas a Maialen Chourraut, bronce olímpico en K-1, el narrador que comentaba la retransmisión decía que la vasca había sido subcampeona del mundo en 2009 y bronce en el Mundial del año pasado. Oí decir a los que justificaban al taekwondonista Joel González, flamante campeón olímpico en menos de 58 kg, como clara opción a medalla, que el catalán había sido bicampeón mundial y europeo. Me pregunté ¿cuándo la prensa nos informó sobre estos logros? Si un caso se habría situado la noticia en el famoso rinconcito escondido o en una página perdida, cuando Maialen y Joel deberían haber sido portada en su día.
Y es que nuestros ‘‘futboleros’’ deberían recibir clases de prioridad de noticias. Esa incultura deportiva explica que para informar sobre los ‘’deportes minoritarios’’ en sus páginas web recurran a agencias como EFE o Europa Press y que el día después de que Michael Phelps se convirtiera en el deportista olímpico más laureado de la historia el americano ocupara la portada de tan sólo Mundo Deportivo. Total, para los otros tres era más importante lo que hubiera dicho Mourinho o la compatibilidad entre Messi y Neymar.
El periodismo español se encuentra colapsado de ‘futboleros’. Tanto, que la llegada de Mou al banquillo del Real Madrid ha generado un gran número de puestos de trabajo en el sector, ya sea en la prensa, en la televisión o en la radio. Aunque el luso esté acostumbrado a las críticas, él mismo se habrá visto sorprendido, pues son muchos los periodistas que se han especializado en ‘’Mourinhología’’ aprovechando el juego que da el entrenador blanco cada vez que abre la boca y buscando el más mínimo detalle que permita entablar una tertulia de dos horas. Cuando el portugués haga las maletas, que tiemble el sector de comunicación, se avecinan tiempos de interminables colas de periodistas en las oficinas del INEM.


Eh!! Sin meterse con el MARCA de acuerdo??? Por lo demas toda la razon.
ResponderEliminarGracias, pero no es cuestión de meterse con ningún periódico en concreto, todos presentan el mismo problema y los mismos vicios. No tengo nada en contra de marca, es más, soy un habitual usuario de su página web y los domingos lo compro. Saludos!
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