
No se puede ser más rotundo. Bradley ha dejado claro que a día de hoy no hay corredor que lleve mejor la lucha contra el reloj que él con una nueva exhibición, esta vez en las calles de la ciudad que le vio crecer, reivindicando al mismo tiempo su incontestable condición de ciclista del momento. El de Sky culmina así un verano de ensueño en el que la velocidad de crucero que emplea en esta prueba le ha servido para coronarse en el Tour de Francia antes de consagrarse en su especialidad favorita.
Por orden de medallas deberíamos hablar ahora del gran papel de Tony Martin, pero no, hoy es un día tan grande para el ciclismo británico que la atención debe centrarse hacia otro hombre que ha hecho que esta prueba para ellos merezca el calificativo de ‘’histórica’’ pero que probablemente vea cómo no acapare todo el protagonismo que desea tras el recital de su compañero de equipo. No es otro que Chris Froome. El ¿gregario? de Wiggins se ha sacado una magnífica contrarreloj de las piernas para colgarse el bronce y completar el festival británico
Dos medallas que compensan la decepción del sábado. No podía ser de otra manera. Demasiado se ha hablado del ciclismo en carretera en Gran Bretaña como para que sus nuevos ídolos se marcharan de los Juegos sin hacer ninguna aportación al medallero. Con la consecución de este oro olímpico, se rompe otra barrera, la de no haber subido jamás a lo más alto del podio en esta modalidad en unos Juegos, después de haber hecho sonar el ‘God Save the Queen’ en los Campos Elíseos. Todo ello en el año en el que Londres se convierte en la capital del deporte. Parece como si la historia se haya decidido a hacer un guiño a los británicos, al menos en este deporte.
Todo esto no debe minimizar el mérito de Tony Martin, que ha tenido el honor de colarse en la fiesta inglesa y ser el único al que el campeón del Tour no ha batido con claridad (sólo 41 segundos).El alemán, si bien no ha podido equiparar su velocidad con la de Wiggins encima de la bicicleta sí se confirma como un consumado especialista capaz de demostrar regularidad en los grandes eventos contra el crono. El bronce y el maillot arcoiris logrados en los campeonatos del mundo de 2010 y 2011, respectivamente y esta plata olímpica, prueban esa constancia de la que puede presumir el tanque germano.
Y en la otra cara de la moneda aparece de nuevo el rostro de Fabian Cancellara. ‘Espartaco’ vio como su espíritu de lucha no fue suficiente y Cómo ya no es el rey de la contrarreloj como antaño. La imagen de Wiggins en ese trono situado cerca de meta reproduce exactamente la que debe ser entendida como nueva realidad. Lo que quedaba de su reinado con esa condición de vigente campeón olímpico se ha derrumbado. Deberá trabajar duro si quiere ser él el que imponga de nuevo la hegemonía en la lucha contra el crono.
Pero si el suizo puede estar enfadado con la diosa Fortuna por el aciago año que ha tenido no menos lo ha de estar el ciclismo español. Era evidencia manifiesta que el podio era imposible pero también que con las lesiones de Freire y Samu, así como la sanción de Contador la mala suerte se había terminado de cebar con nosotros. No fue así. Luis León no había acabado de bajar la rampa de salida cuando se le rompió la cadena. De no haber sido por eso, el murciano hubiera marcado el mismo tiempo que Froome en el primer parcial, algo que nos habría hecho soñar. Poco después otro infortunio, esta vez un pinchazo. Esto terminó de desanimar a un Luis León que fue doblado y finalizó en una discreta trigésimo segunda plaza. Aun así no todo fueron malas noticias, con su sensacional actuación, Castroviejo terminó en un meritorio noveno puesto. El vasco se va de Londres habiendo realizado unos grandes Juegos que le harán crecer como ciclista.
No está todo perdido para nosotros. Quedan grandes competiciones como la Vuelta a España y el Mundial y días son lo único que se cuentan para el retorno de Alberto. Que tiemble el pelotón.
Y en cuanto al desarrollo de la prueba poco que comentar. Con la misma rotundidad con la que Bradley ganó, el resto de favoritos no es que no permitieran que la duda asaltara a prensa y aficionados sobre posibles sorpresas, es que ni dieron pie a ello. Al paso por el primer punto de cronometraje Tony Martin, Wiggins y Cancellara ya copaban las tres primeras plazas con Froome pisándole los talones. Tan sólo Phinney inquietaba algo. Lo que sí parecía claro es que habría emoción hasta el final por ver quien lograba el mejor tiempo. El alemán había marcado el mejor crono, aunque fuera por sólo un segundo y los márgenes eran estrechos. Nada más lejos de la realidad. Al paso por el segundo punto Bradley ya dejó claro que lo del primer parcial fue una simple puesta a punto para acabar sacando en línea de meta más de un minuto a todos sus rivales, salvo Martin, el que mejor supo mantener el nivel exigido por el de Sky dejándose menos de un minuto.
Lo que sí quedaba por decidir en ese segundo punto de referencia era el podio, el único consuelo que le quedaba al expreso suizo, que veía cómo esta vez no llegaría a la hora deseada. A medida que pasaban los kilómetros se iba vislumbrando cada vez más cuáles serían los que acompañarían a Wiggins en el podio con un Cancellara que fue hundiéndose y notando los efectos de esa caída hasta firmar su capitulación y dejarse más de dos minutos con el protagonista del día, para terminar en séptimo lugar.
Los británicos pues, siguen erre con erre con el ciclismo en ruta. La gran duda es saber si ese nuevo imperio británico caerá o por el contrario se mantendrá para seguir expandiéndose. Los próximos dominios por conquistar son los de la Vuelta a España. Froome es el elegido para una nueva misión. Allí le espera Alberto.
Soy el primero, bieeeeen!!!
ResponderEliminarEl resumen de la contrarreloj es muy breve: "Exhibicion de Wiggins"
ResponderEliminarSí, sin duda esa podría ser una opción si te pidieran en pocas palabras lo que ha dado la contrarreloj olímpica de sí
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